Escritos y lecturas

Creación del hombre | Ernesto Sabato

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Uno y el universo

Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“El doctor Lightfoot, vicerrector de la Universidad de Cambridge, mediante un cuidadoso estudio del Génesis, encontró que el hombre fue creado el 23 de octubre de 4004 A.C., a las nueve de la mañana”.

Ernesto Sabato
“Creación del hombre”, Uno y el Universo

Galileo | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Galileo fue escasamente lo que se llama una persona bien educada. Ya antes de ser profesor en la Universidad de Pisa era famoso por sus bromas contra la escuela aristotélica; cuando comenzó a enseñar en la facultad declaró que las teorías de Aristóteles no eran dignas del menor respeto; escribió un libro en que Uno y el universoridiculizaba el afán académico por la toga; salía a beber con sus alumnos; componía versos de amor; armaba pendencia con los colegas peripatéticos y se divertía en refutar sus teoría arrojando piedras desde lo alto de la torre inclinada. En pocas palabras: usó los métodos más eficaces para lograr mala fama en los círculos filosóficamente decentes de la ciudad de Pisa.

Auto veloz [Fast car] – Tracy Chapman

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Tracy Chapman
Tracy Chapman

Tú tienes un auto veloz
Yo quiero un pasaje a cualquier parte
Tal vez podamos hacer un trato
Tal vez juntos podamos ir a alguna parte

Cualquier lugar es mejor
Comenzando desde cero no tengo nada para perder
Tal vez hagamos algo
Pero en cuanto a mí no tengo nada para probar

La esclavitud de los negros en el Nuevo Mundo | Marguerite Yourcenar

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Marguerite Yourcenar
Marguerite Yourcenar

“Desde 1501, los españoles introdujeron negros en el archipiélago caribe; unos años más tarde, y por una de las ironías más crueles de la historia, Las Casas, el admirable defensor de las poblaciones indias oprimidas por la conquista española, pidió a Carlos V que permitiese a cada colono establecido en el territorio de la Nueva España la importación de una docena de esclavos negros, para aliviar a los indios condenados a trabajar en las minas. Este hombre vivió lo bastante para arrepentirse de su intervención.

Valores | Ernesto Sabato

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Uno y el universo

Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“En la historia del pensamiento nos encontramos a menudo con la ingenuidad de atribuir a Dios nuestros prejuicios éticos o estéticos. Cuando encontramos alguna ley natural que nos halaga o satisface, nos sentimos inclinados a pensar que es una prueba de la existencia de Dios; vanidosamente, el hombre piensa que sólo una divinidad puede conformar sus gustos. Cuando Maupertuis descubrió el principio de la Mínima Acción, sostuvo que era la mejor prueba de la existencia de un Espíritu Ordenador. No veo por qué —sin embargo— algo que satisface la pobre y limitada mente del hombre ha de ser forzosamente obra de dioses. Vanidad semejante a la que experimentamos cuando un autor nos parece inteligente porque piensa como nosotros”.

Ernesto Sabato
“Valores”, Uno y el Universo

Historia de mi muerte | Leopoldo Lugones

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Leopoldo Lugones
Leopoldo Lugones

Soñé la muerte y era muy sencillo;
Una hebra de seda me envolvía,
Y a cada beso tuyo,
Con una vuelta menos me ceñía
Y cada beso tuyo
Era un día;
Y el tiempo que mediaba entre dos besos
Una noche. La muerte era muy sencilla.

Fundación mítica de Buenos Aires | Jorge Luis Borges

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Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges

¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Redondillas – Sor Juana Inés de la Cruz

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Sor Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Caupolicán | Rubén Darío

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Rubén Darío
Rubén Darío

A Enrique Hernández Miyares

Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjarretar un toro, o estrangular un león.

Ajedrez | Jorge Luis Borges

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Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.