Escritos y lecturas

Ciencia y moral | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Un telémetro de artillería requiere el concurso de matemáticos, físicos e ingenieros; pero puede ser utilizado por los Uno y el universoejércitos de un bandolero o por hombres que luchan por la libertad. Los productos de la ciencia son ajenos al mundo de los valores éticos: el teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso; pero no puede ser perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico.

Redondillas – Sor Juana Inés de la Cruz

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Sor Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Mirada inquisitorial | James Thurber

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Mirada inquisitorial - James Thurber - Let your mind alone - Selecciones del Reader's Digest

Mirada inquisitorial - James Thurber - Let your mind alone - Selecciones del Reader's Digest
James Thurber

«Un espectáculo que deprime al hombre y le hace estremecerse es el de la mujer que mira a otra de arriba abajo para ver cómo va vestida.

Dios | Girolamo Savonarola

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Girolamo Savonarola
Girolamo Savonarola

Dicen que no comprendo Tu Existencia,
que el fuego de los réprobos me quema,
que mi lengua sin cesar blasfema
y que no entiendo la palabra DIOS.

Dicen que no Te busco ni Te imploro
Ni Tus Grandezas infinitas veo,
Dicen que tengo el corazón de ateo
Y que mi labio te maldice. NO!

Historia de mi muerte | Leopoldo Lugones

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Leopoldo Lugones
Leopoldo Lugones

Soñé la muerte y era muy sencillo;
Una hebra de seda me envolvía,
Y a cada beso tuyo,
Con una vuelta menos me ceñía
Y cada beso tuyo
Era un día;
Y el tiempo que mediaba entre dos besos
Una noche. La muerte era muy sencilla.

Divulgación | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Alguien me pide una explicación de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le hablo de tensores y geodésicas tetradimensionales.

Uno y el universo-No he entendido una sola palabra –me dice, estupefacto.

Reflexiono unos instantes y luego, con menos entusiasmo, le doy un explicación menos técnica, conservando algunas geodésicas, pero haciendo intervenir aviadores y disparos de revólver.

Tu secreto – Evaristo Carriego

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Evaristo Carriego
Evaristo Carriego

¡De todo te olvidas! Anoche dejaste
aquí, sobre el piano, que ya jamás tocas,
un poco de tu alma de muchacha enferma:
un libro, vedado, de tiernas memorias.

Íntimas memorias. Yo lo abrí, al descuido,
y supe, sonriendo, tu pena más honda,
el dulce secreto que no diré a nadie:
a nadie interesa saber que me nombras.

…Ven, llévate el libro, distraída llena
Misas herejesde luz y de ensueño. Romántica loca…
¡Dejar tus amores ahí, sobre el piano!
…De todo te olvidas ¡cabeza de novia!

Evaristo Carriego
“Tu secreto”, Misas herejes

Viernes Santo – Khalil Gibran

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Kahlil Gibran
Kahlil Gibran

Obras Kahlil Gibran«Hoy, y en cada Viernes Santo, el hombre despierta de su profundo sueño y se pone de pie ante las sombras de las edades, y, con los ojos llenos de lágrimas mira hacia el Gólgota contemplando a Jesús el Nazareno clavado en su cruz… Pero cuando el sol se pone y anochece, vuelve a ponerse de rodillas para adorar a sus ídolos cotidianos, levantados en todos los rincones de su vida.

Poema XX – Pablo Neruda

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Pablo Neruda
Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

Soledad | Carlos Mastronardi

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Soledad - Carlos Mastronardi
Carlos Mastronardi

Aspiro el ramillete de los años
Y siento que estoy muerto en cada olvido.
Mis apariencias todas se gastaron
Alguien se iba de mí cada crepúsculo…
En mis tiempos marchitos hubo puertos,
Y pañuelos vehementes se alejaron…
Desconocidas gentes han partido
Del fondo de mi ser ya devastado.
Me quedé en la efusión de cada abrazo
y en los adioses laxos y secretos.
De improviso me vi como un extraño
con mi presencia inexplicable y sola.
Lo ausente habla un idioma que no alcanzo.
Inútilmente dóblanse las tardes…
Nos vamos deshaciendo en los olvidos,
Ya dispersé el recuerdo como un ramo.

Carlos Mastronardi
Soledad