Escritos y lecturas

El crimen fue en Granada | Antonio Machado

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Antonio Machado
Antonio Machado

A Federico García Lorca

I. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.

Siliconas | Dra. María Alejandra Filiberti

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“Señor Director:

Mi nombre es María Alejandra Filiberti, tengo 35 años y soy médica anestesióloga. Esta historia comienza hace casi 20 años, cuando me resigné a que mi pubertad terminara sin que mis senos crecieran. Desde ese momento consideré que algún día, cuando pudiera, aumentaría su volumen con las, hasta ese momento conocidas como solución milagrosa e inofensiva, prótesis de siliconas. Por fin el 15 de octubre de 1988, cuando tenía 23 y estaba a punto de recibirme de médica, llegó el ansiado momento. ¡Qué alegría indescriptible salir del quirófano! Sin conocer los riesgos a los que me empezaba a exponer y sin imaginar los calvarios que me esperaban, me contemplaba frente al espejo extasiada, feliz, ignorante…

Madre, no me digas – Baldomero Fernández Moreno

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Baldomero Fernández Moreno
Baldomero Fernández Moreno

Madre, no me digas:
-Hijo, quédate…,
cena con nosotros
y duerme después…
Cuando eras pequeño
daba gusto ver
tu cara redonda,
tu rosada tez…

Ajedrez | Jorge Luis Borges

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Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Historia de mi muerte | Leopoldo Lugones

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Leopoldo Lugones
Leopoldo Lugones

Soñé la muerte y era muy sencillo;
Una hebra de seda me envolvía,
Y a cada beso tuyo,
Con una vuelta menos me ceñía
Y cada beso tuyo
Era un día;
Y el tiempo que mediaba entre dos besos
Una noche. La muerte era muy sencilla.

Inercia mental | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“El hombre común tiende a la conservación de sus ideas y convenciones. Pero el peor conservatismo es el engendrado por una revolución triunfante: el conservatismo que la precede es indeciso, agrietado, conciliador; no se cree en las nuevas ideas pero tampoco se confía mucho en las Uno y el universoantiguas. En cambio, cuando una revolución triunfa se constituye un nuevo y rígido sistema de convenciones, que es muy peligroso discutir; en las revoluciones políticas, el apartamiento de la ortodoxia se paga con la vida o la libertad; en las del pensamiento, se paga con la burla o la acusación de locura.

Tú me quieres blanca | Alfonsina Storni

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Alfonsina Storni
Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue
Corola cerrada.

Creación del hombre | Ernesto Sabato

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Uno y el universo

Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“El doctor Lightfoot, vicerrector de la Universidad de Cambridge, mediante un cuidadoso estudio del Génesis, encontró que el hombre fue creado el 23 de octubre de 4004 A.C., a las nueve de la mañana”.

Ernesto Sabato
“Creación del hombre”, Uno y el Universo

Lo que se obtiene es lo que se ve [What you get is what you see] – Tina Turner

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Lo que se obtiene es lo que se ve [What you get is what you see] - Tina Turner
Tina Turner
Algunos muchachos tienen la apariencia de un Adonis griego
Algunos muchachos tratan de ganarte hablando
Algunos muchachos creen ser un regalo de los dioses a la mujer
Algunos muchachos piensan que son dulces como para comerlos
¿Cambiar el hábito de una vida?
Ni siquiera lo intentes
Porque cuando escarbas más allá de la superficie
Te das cuenta de que

Galileo | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Galileo fue escasamente lo que se llama una persona bien educada. Ya antes de ser profesor en la Universidad de Pisa era famoso por sus bromas contra la escuela aristotélica; cuando comenzó a enseñar en la facultad declaró que las teorías de Aristóteles no eran dignas del menor respeto; escribió un libro en que Uno y el universoridiculizaba el afán académico por la toga; salía a beber con sus alumnos; componía versos de amor; armaba pendencia con los colegas peripatéticos y se divertía en refutar sus teoría arrojando piedras desde lo alto de la torre inclinada. En pocas palabras: usó los métodos más eficaces para lograr mala fama en los círculos filosóficamente decentes de la ciudad de Pisa.