Escritos y lecturas

Practicar mejor la planificación del estudio

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Practicar mejor la planificación del estudio

Ya vimos para qué sirve planificar el estudio y qué costos tiene no hacerlo. También con qué elementos practicar la planificación y cómo usarlos rápidamente. Ampliaremos ahora los consejos iniciales, para enriquecer nuestro método de estudio al practicar mejor la planificación.

Veamos cómo mejorar el uso de cada elemento.

Practicar la planificación del estudio: una guía

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Practicar la planificacion del estudio: una guía. Agenda y horario representando planificaciónHemos visto ya varios aspectos conceptuales destinados a generar cambios cognitivos que favorezcan planificar el estudio. Veremos ahora con qué y cómo practicar la planificación.

Algunas de estas son en realidad recomendaciones, pero en este método de estudio propongo empezar a practicar como si todas fueran instrucciones. A partir de los resultados se podrá flexibilizarlas o ajustarlas.

¡Empecemos!

¿Planificar el estudio? ¿Para qué?

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Última actualización: 18 de noviembre de 2017

¿Planificar el estudio? ¿Para qué?Casi todos experimentamos algún grado de dificultad para lograr nuestros objetivos académicos.

Como dije en Problemas estudiantiles: un método para la actualidad, que podamos hacer poco para cambiar algunas de sus causas no nos excusa para no cambiar las que podemos.

Podemos cambiar (¡o iniciar!) la planificación de nuestro estudio.

Problemas estudiantiles: un método para la actualidad

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Última actualización: 30 de abril de 2018

Problemas estudiantiles: un método para la actualidad | Miguel DimaseMuchos problemas estudiantiles aparecen cuando la educación institucionalizada, en todos sus niveles, nos enfrenta a cierto tipo de estudio casi sin enseñarnos cómo estudiarlo, y requiere que aprendamos contenidos que no enseña cómo aprender.

La educación institucionalizada debería cambiar sus medios y objetivos casi por completo, lo cual evitaría en buena medida generar esos problemas estudiantiles. Sin embargo, puede y debe ayudarse al estudiante a superar las demandas de este sistema educativo mediante la adquisición de habilidades que le permitan:

¡Son aptitudes que prácticamente no se enseñan aunque el propio sistema requiera e incluso exija que las apliquemos!

Reconocemos que nuestras habilidades son deficientes recién cuando empeoran los resultados, cuando debemos invertir demasiado tiempo, cuando ya estamos sin energía, cuando es tarde para corregirnos, cuando no vemos otra salida que abandonar (incluso lo que queremos aprender; incluso por fuera del ámbito académico, que en gran medida requiere las mismas aptitudes).

Independientemente de lo que pensemos respecto de cómo deberían ser las cosas, ¿podemos hacer algo para mejorar nuestra vida en esta realidad académica?

Sí.

Aun si no estudiamos pero somos familiares de un estudiante, si enseñamos o capacitamos en cualquier modalidad, si somos directivos de un establecimiento educativo, o meramente si estamos interesados, podemos hacer algo: adoptar un método de estudio y aprendizaje, que sea asimismo más abarcativo y profundo que los habituales.