Citas y selecciones

Yo me he inclinado siempre en favor de la dieta – Gandhi – La base moral del vegetarismo

Gandhi

Gandhi

“Yo me he inclinado siempre en favor de la dieta vegetariana pura; pero la experiencia me ha enseñado que para poder mantenerse en perfecto estado físico, la dieta vegetariana tiene que incluir la leche y productos lácteos, tales como cuajada, manteca, ghee,1 etc. Esto constituye una significativo apartamiento de mi idea original. Durante La base moral del vegetarianismoseis años excluí la leche de mi dieta; en ese tiempo esa exclusión no me hizo en modo alguno sentir peor. Pero en el año 1917, como resultado de mi propia ignorancia, caí en cama víctima de una seria disentería. Quedé reducido a un esqueleto, pero me negué tercamente a tomar medicina alguna, y con igual tozudez me rehusé a ingerir leche o crema.

Continuar leyendo »

Citas y selecciones

La leche es un producto animal – Gandhi – La base moral del vegetarismo

Gandhi

Gandhi

La base moral del vegetarianismo“La leche es un producto animal, y no puede en modo alguno incluirse en una dieta estrictamente vegetariana, aun cuando en gran medida cumple el mismo propósito que la carne. En el lenguaje médico se la clasifica como alimentación animal; pero el lego no considera la leche como alimento animal. Por otra parte, el lego considera los huevos como alimentación carnívora, aunque en realidad no lo son. Hoy en día se producen huevos estériles. A la gallina no se le permite el contacto con el gallo, y aun así pone huevos. Un huevo estéril no llega nunca a producir pollos. Por lo tanto, la persona que toma leche no tiene por qué oponerse a alimentarse con huevos estériles”.

Gandhi
La base moral del vegetarismo

Citas y selecciones

Voy a ser sincera – Blanca Cotta – Revista del diario Clarín

Blanca Cotta

Blanca Cotta

«Voy a ser sincera: en mi programación de trabajo jamás se me hubiera ocurrido hacerle una entrevista a Francis Mallman. Más de una vez lo había visto en televisión. Me parecía que “actuaba” demasiado… No me impresionaba como un “cocinero de verdad”. ¿Tal vez porque no era gordo y panzón? Tal vez porque me parecía mi polo opuesto: el “sofisticador” de las cosas simples. El fabricante de “estatus” para lograr un buen “marketing”. El “mandrake” de la cocina, capaz de convertir a la humilde y arroyeña “rúcula” –émula de Cenicienta- en la “hierba-vedette” de la temporada…. […]

Continuar leyendo »