Escritos y lecturas

prejuicios

Desarraigar costumbres – Carlos B. González Pecotche – Logosofía

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Desarraigar costumbres - Carlos B. González Pecotche - Logosofía
Carlos Bernardo González Pecotche

Desarraigar costumbres - Carlos B. González Pecotche - Logosofía

«[…] la costumbre, la tendencia arraigada ya al espíritu humano, es lo que hay que renovar, lo que hay que desarraigar, porque de lo contrario,

La sonriente y hermosa campiña – Arthur Conan Doyle – La aventura de Copper Beeches

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La sonriente y hermosa campiña - Arthur Conan Doyle

La sonriente y hermosa campiña - Arthur Conan Doyle
Arthur Conan Doyle

“—Tengo la convicción, Watson, basada en mi experiencia, de que las callejuelas más sórdidas y miserables de Londres no cuentan con un historial delictivo tan terrible como el de la sonriente y hermosa campiña inglesa.
—¡Me horroriza usted!

No negaré mi propio deseo personal – Andrew Kevin Walker – Pecados capitales – Seven

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Pecados capitales“JOHN DOE

No negaré mi propio deseo personal de enfrentar
cada pecado contra el pecador. Yo sólo llevé
sus pecados a conclusiones lógicas.

MILLS

Usted sólo ha asesinado un montón de personas inocentes
porque así podía excitarse. Eso es
todo.

Redondillas – Sor Juana Inés de la Cruz

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Sor Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

El crimen fue en Granada | Antonio Machado

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Antonio Machado
Antonio Machado

A Federico García Lorca

I. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.

Galileo | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Galileo fue escasamente lo que se llama una persona bien educada. Ya antes de ser profesor en la Universidad de Pisa era famoso por sus bromas contra la escuela aristotélica; cuando comenzó a enseñar en la facultad declaró que las teorías de Aristóteles no eran dignas del menor respeto; escribió un libro en que Uno y el universoridiculizaba el afán académico por la toga; salía a beber con sus alumnos; componía versos de amor; armaba pendencia con los colegas peripatéticos y se divertía en refutar sus teoría arrojando piedras desde lo alto de la torre inclinada. En pocas palabras: usó los métodos más eficaces para lograr mala fama en los círculos filosóficamente decentes de la ciudad de Pisa.

Ciencia y moral | Ernesto Sabato

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“Un telémetro de artillería requiere el concurso de matemáticos, físicos e ingenieros; pero puede ser utilizado por los Uno y el universoejércitos de un bandolero o por hombres que luchan por la libertad. Los productos de la ciencia son ajenos al mundo de los valores éticos: el teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso; pero no puede ser perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico.

Preconcepciones que tienen un origen estético – Bertrand Russell – Religión y ciencia

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Preconcepciones que tienen un origen estético - Bertrand Russell - Religión y ciencia
Bertrand Russell

Preconcepciones que tienen un origen estético - Bertrand Russell - Religión y ciencia

«Los griegos habían supuesto primero que todos los cuerpos celestes se deben mover en círculos, porque es la curva más perfecta. Cuando encontraron inoperante esta hipótesis, adoptaron la opinión de que los planetas se mueven en “epiciclos”, o sea círculos alrededor de un punto que se mueve en círculo. […]

Al prejuicio no le basta la evidencia – Ernesto Sabato – Anteojo astronómico – Uno y el Universo

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Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

«“El firmamento es eterno, inmutable y sin origen”, había decretado el sabio de Estagira. Galileo se limitó a dar tres conferencias ante mil personas sobre la estrella nueva aparecida en la constelación de la Serpiente. La disputa se exacerbó cuando empezó a escrutar el cielo con su anteojo y a encontrar cosas raras. Primero descubrió Uno y el Universolas fases de Venus, e hizo notar que ese hecho era la mejor prueba de la hipótesis copernicana. Luego descubrió los satélites de Júpiter, que si bien constituían otra prueba de esa hipótesis eran filosóficamente absurdos: según los aristotélicos un cuerpo en movimiento no podía ser centro de otro movimiento.

Amor a los hombres – Herman Hesse – Siddhartha

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Hermann Hesse
Hermann Hesse

“¡Los hombres! Hoy los veía de manera muy diferente que antaño, y con menor presunción  y menos orgullo los juzgaba: sentíase más cercano a ellos, la vida y los hechos del vulgo despertaban su curiosidad. SiddharthaCuando transportaba a viajeros de condición inferior, mercaderes, soldados, mujeres de todas las categorías, esta gente no le parecía ya tan extraña como antes; la comprendía, comprendía su existencia no guiada por ideas u opiniones, sino únicamente por necesidades y deseos; interesábase y se sentía uno de ellos.