Escritos y lecturas

Umberto Eco

Confesaría haber matado a Nuestro Señor – Aimery de Villiers-le-Duc – Declaraciones – Umberto Eco – El péndulo de Foucault

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Confesaría haber matado a Nuestro Señor - Aimery de Villiers-le-Duc - Declaraciones - Umberto Eco - El péndulo de Foucault
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«“Afirma que el día antes había visto cómo llevaban a la hoguera a cincuenta y cuatro hermanos de la Orden porque no habían querido confesar los mencionados errores, y que había oído decir que los habían quemado,

La vanguardia se convierte en tradición – Umberto Eco – Apostillas a El nombre de la rosa

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Umberto Eco
Umberto Eco

[1965] “Por mi parte, analicé las impresiones que nos había producido la noche anterior un curioso collage cinematográfico de Baruchello y Grifi: Verifica incerta, una historia construida con retazos de historias e incluso de situaciones típicas, de topoi del cine comercial. Señalé que el público había reaccionado con mayor placer en Apostillas a El nombre de la rosaaquellos pasajes que pocos años atrás le hubiesen escandalizado, es decir allí donde se eludían las consecuencias lógicas y temporales de la acción tradicional, y sus expectativas resultaban violentamente frustradas. La vanguardia se estaba convirtiendo en tradición; lo que unos años atrás era disonante se estaba convirtiendo en miel para los oídos (o para los ojos). 

Descifrando mensajes insignificantes – Umberto Eco – El péndulo de Foucault

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El pendulo de Foucault

Umberto Eco
Umberto Eco

“[…] siempre que un poeta, un predicador, un jefe, un mago han emitido borborigmos insignificantes, la humanidad se ha pasado siglos tratando de descifrar su mensaje”.

Umberto Eco
El péndulo de Foucault

Verdades demasiado simples – Umberto Eco – El péndulo de Foucault

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El pendulo de Foucault

Umberto Eco
Umberto Eco

“La gente no creyó a Semmelweis cuando trataba de convencer a los médicos de que se lavaran las manos antes de tocar a las parturientas. Decía cosas demasiado simples. La gente cree al que le vende la loción para curar la calvicie. Algo le dice que ese individuo combina verdades que no se pueden combinar, que no razona correctamente ni tiene buena fe. Pero toda la vida han oído decir que Dios es complejo, e insondable, de modo que para ellos la incoherencia es lo que más se parece a la naturaleza divina. Lo inverosímil es lo que más se parece al milagro”.

Umberto Eco
El péndulo de Foucault