
«Casi todos nosotros somos propensos a pensar que mediante la legislación, la mera organización o el liderazgo, pueden resolverse los problemas de la guerra y otros problemas humanos. Puesto que no queremos ser individualmente responsables por esta confusión interna y externa que impera en nuestras vidas, recurrimos a las autoridades, los grupos y la acción de masas».
