

«Dice que Guillermo se complace en las adversidades del prójimo y que señala con gusto las deficiencias ajenas: “Este ventilador no sirve para nada. Hoy no se usan ventiladores, sino aparatos de aire acondicionado”. “En la comida a Clemente no había un alma”. “Te han jubilado. No recibirás mucho dinero por mes”. BIOY: “De poco le sirvió a Guillermo la literatura”. BORGES: “De nada. Ha leído poesía, elegías. Ha leído novelas, con análisis de la conducta y de los sentimientos. Ha leído teatro, donde se supone que las personas por lo que dicen expresan su alma. ¿No pensó nunca que él sería un personaje horrible?”».