Escritos y lecturas

No hay que tocar a los ídolos | Gustave Flaubert – Madame Bovary

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Madame Bovary

Gustave Flaubert
Gustave Flaubert

“No hay que tocar a los ídolos, porque el polvillo dorado se queda entre las manos”.

Gustave Flaubert
Madame Bovary

La superficie de sí mismo – Paul Auster – La invención de la soledad

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Paul Auster
Paul Auster

La invención de la soledad

“Cuando a un hombre la vida le resulta tolerable sólo si permanece en la superficie de sí mismo, es natural que se sienta satisfecho obteniendo esa misma superficie de los demás”.

Paul Auster
La invención de la soledad

Gobierno de los sentimientos – Jane Austen – Sensatez y sentimiento

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Sensatez y sentimiento: gobierno de los sentimientos
Sensatez y sentimiento
Jane Austen
Jane Austen

“Elinor […] tenía un gran corazón; su carácter era afectuoso, y sus sentimientos eran intensos; pero sabía cómo gobernarlos: era un conocimiento que su madre aún no había aprendido, y que una de sus hermanas había resuelto no aprender nunca. […]

Coherencia – Adolfo Bioy Casares – Borges

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Coherencia - Adolfo Bioy Casares - Borges

Coherencia - Adolfo Bioy Casares - Borges
Adolfo Bioy Casares

«BORGES: «Cuando supe que Malory, en la vida real, fue un crápula, no me asombré nada. 

El derecho del más fuerte – Henri-Frédéric Amiel – Diario íntimo

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El derecho del más fuerte - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo
Henri Frédéric Amiel

El derecho del más fuerte - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo

«¡Cuántas especies de animales, a millares y decenas de millar, sólo piden la paz y nosotros sólo queremos con ellos la guerra brutal! Nuestra raza es la más destructora y maléfica, la más temible de las especies del planeta; hasta inventó para su uso el derecho del más fuerte, un derecho divino que le pone la conciencia en reposo con los vencidos y con los aplastados; dejó fuera del derecho todo lo que tiene vida, excepto ella misma. 

La esclavitud de los negros en el Nuevo Mundo | Marguerite Yourcenar

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Marguerite Yourcenar
Marguerite Yourcenar

“Desde 1501, los españoles introdujeron negros en el archipiélago caribe; unos años más tarde, y por una de las ironías más crueles de la historia, Las Casas, el admirable defensor de las poblaciones indias oprimidas por la conquista española, pidió a Carlos V que permitiese a cada colono establecido en el territorio de la Nueva España la importación de una docena de esclavos negros, para aliviar a los indios condenados a trabajar en las minas. Este hombre vivió lo bastante para arrepentirse de su intervención.

Control de las actividades mentales – Carlos Bernardo González Pecotche – Introducción al conocimiento logosófico

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Control de las actividades mentales - Carlos Bernardo González Pecotche - Introducción al conocimiento logosófico

Control de las actividades mentales - Carlos Bernardo González Pecotche - Introducción al conocimiento logosófico
Carlos Bernardo González Pecotche

«La Logosofía aconseja y propone llevar un control de las actividades mentales, como así también de la conducta diaria, para que al fin del día cada uno sea dueño de lo que ha vivido, registrándolo en la conciencia.

No pida garantías – Ray Bradbury – Fahrenheit 451

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No pida garantias - Ray Bradbury - Fahrenheit 451

No pida garantías - Ray Bradbury - Fahrenheit 451
Ray Bradbury

“No pida garantías. Y no busque la salvación en una sola cosa: persona, máquina o biblioteca. Ayúdese a sí mismo, y si se ahoga, muera sabiendo por lo menos que estaba acercándose a la orilla”.

Ray Bradbury
Fahrenheit 451

Resistencia y dolor – Herman Hesse – Siddhartha

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Siddhartha

Hermann Hesse
Hermann Hesse

“[…] la herida no había florecido aún, su corazón continuaba ofreciendo resistencia al destino, la serenidad y la victoria no resplandecían todavía a través de su dolor”.

Herman Hesse
Siddhartha

La naturaleza humana es realmente extraordinaria – Arthur Conan Doyle – El valle del terror

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Obras completas de Sherlock Holmes 2

Arthur Conan Doyle
Arthur Conan Doyle

“La naturaleza humana es realmente extraordinaria. Aquellos hombres, para quienes el asesinato era una cosa familiar, que una y otra vez habían matado a padres de familia contra quienes ningún rencor personal abrigaban; aquellos hombres, digo, sentían que las lágrimas se les venían a los ojos cuando escuchaban música tierna o patética”.

Arthur Conan Doyle
«El valle del terror»
Obras completas de Sherlock Holmes 2