Escritos y lecturas

El fracaso del feminismo | Kay Ebeling

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«NUEVA YORK (Newsweek).- Días pasados tuve la cita con un muchacho más corta de mi vida. Un yuppie, importante funcionario de un banco, me sometió a un test de 50 minutos y luego se fue.

Cuando se inició el encuentro suspiró, arrojó su abultada agenda sobre la mesa y comenzó a interrogarme mientras observaba mis reacciones como si fuera una entrevista de trabajo. Después volvió a suspirar y se fue a su siguiente cita. Había concedido a la relación menos de una hora para resolver si había posibilidades de romance.

Dios | Girolamo Savonarola

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Girolamo Savonarola
Girolamo Savonarola

Dicen que no comprendo Tu Existencia,
que el fuego de los réprobos me quema,
que mi lengua sin cesar blasfema
y que no entiendo la palabra DIOS.

Dicen que no Te busco ni Te imploro
Ni Tus Grandezas infinitas veo,
Dicen que tengo el corazón de ateo
Y que mi labio te maldice. NO!

Siliconas | Dra. María Alejandra Filiberti

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“Señor Director:

Mi nombre es María Alejandra Filiberti, tengo 35 años y soy médica anestesióloga. Esta historia comienza hace casi 20 años, cuando me resigné a que mi pubertad terminara sin que mis senos crecieran. Desde ese momento consideré que algún día, cuando pudiera, aumentaría su volumen con las, hasta ese momento conocidas como solución milagrosa e inofensiva, prótesis de siliconas. Por fin el 15 de octubre de 1988, cuando tenía 23 y estaba a punto de recibirme de médica, llegó el ansiado momento. ¡Qué alegría indescriptible salir del quirófano! Sin conocer los riesgos a los que me empezaba a exponer y sin imaginar los calvarios que me esperaban, me contemplaba frente al espejo extasiada, feliz, ignorante…

Historia de mi muerte | Leopoldo Lugones

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Leopoldo Lugones
Leopoldo Lugones

Soñé la muerte y era muy sencillo;
Una hebra de seda me envolvía,
Y a cada beso tuyo,
Con una vuelta menos me ceñía
Y cada beso tuyo
Era un día;
Y el tiempo que mediaba entre dos besos
Una noche. La muerte era muy sencilla.

Redondillas – Sor Juana Inés de la Cruz

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Sor Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Valores | Ernesto Sabato

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Uno y el universo

Ernesto Sabato
Ernesto Sabato

“En la historia del pensamiento nos encontramos a menudo con la ingenuidad de atribuir a Dios nuestros prejuicios éticos o estéticos. Cuando encontramos alguna ley natural que nos halaga o satisface, nos sentimos inclinados a pensar que es una prueba de la existencia de Dios; vanidosamente, el hombre piensa que sólo una divinidad puede conformar sus gustos. Cuando Maupertuis descubrió el principio de la Mínima Acción, sostuvo que era la mejor prueba de la existencia de un Espíritu Ordenador. No veo por qué —sin embargo— algo que satisface la pobre y limitada mente del hombre ha de ser forzosamente obra de dioses. Vanidad semejante a la que experimentamos cuando un autor nos parece inteligente porque piensa como nosotros”.

Ernesto Sabato
«Valores», Uno y el Universo

Siete sonetos medicinales | Almafuerte

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Almafuerte
Almafuerte

¡AVANTI!

Si te postran diez veces, te levantas
Otras diez, otras cien, otras quinientas…
No han de ser tus caídas tan violentas
Ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
Asimilan el humus avarientas,
Deglutiendo el rencor de las afrentas
Se formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
Nada más necesita la criatura,
Y en cualquier infeliz se me figura
Que se rompen las garras de la suerte…

¡Todos los incurables tienen cura
Cinco segundos antes de la muerte!

Sobreviviré [I will survive] | Gloria Gaynor

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Gloria Gaynor
Gloria Gaynor

Al principio tenía miedo,
estaba petrificada
Me quedé pensando que nunca podría vivir
sin ti a mi lado
Pero entonces pasé tantas noches
pensando cómo me hiciste mal
Que me volví más fuerte
Que aprendí cómo continuar

Ajedrez | Jorge Luis Borges

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Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Auto veloz [Fast car] – Tracy Chapman

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Tracy Chapman
Tracy Chapman

Tú tienes un auto veloz
Yo quiero un pasaje a cualquier parte
Tal vez podamos hacer un trato
Tal vez juntos podamos ir a alguna parte

Cualquier lugar es mejor
Comenzando desde cero no tengo nada para perder
Tal vez hagamos algo
Pero en cuanto a mí no tengo nada para probar