Escritos y lecturas

Voy a dormir | Alfonsina Storni

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Alfonsina Storni
Alfonsina Storni

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

VoyADormirDéjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

Alfonsina Storni
«Voy a dormir», Diario La Nación, octubre de 1938

Tú me quieres blanca | Alfonsina Storni

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Alfonsina Storni
Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue
Corola cerrada.

En paz | Amado Nervo

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Amado Nervo
Amado Nervo

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
ElevacionHallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo
«En paz», Elevación

Dios | Girolamo Savonarola

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Girolamo Savonarola
Girolamo Savonarola

Dicen que no comprendo Tu Existencia,
que el fuego de los réprobos me quema,
que mi lengua sin cesar blasfema
y que no entiendo la palabra DIOS.

Dicen que no Te busco ni Te imploro
Ni Tus Grandezas infinitas veo,
Dicen que tengo el corazón de ateo
Y que mi labio te maldice. NO!

Los niños | Khalil Gibran

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Kahlil Gibran
Kahlil Gibran

Y una mujer que sostenía un niño contra su seno pidió: Háblanos de los niños

Y él dijo:

Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.

Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.

El matrimonio | Khalil Gibran

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Kahlil Gibran
Kahlil Gibran

Entonces, Almitra habló otra vez: ¿Qué nos diréis sobre el Matrimonio, Maestro?

Y él respondió, diciendo:

Nacisteis juntos y juntos para siempre.
Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.
Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios.
Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.

La esclavitud de los negros en el Nuevo Mundo | Marguerite Yourcenar

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Marguerite Yourcenar
Marguerite Yourcenar

“Desde 1501, los españoles introdujeron negros en el archipiélago caribe; unos años más tarde, y por una de las ironías más crueles de la historia, Las Casas, el admirable defensor de las poblaciones indias oprimidas por la conquista española, pidió a Carlos V que permitiese a cada colono establecido en el territorio de la Nueva España la importación de una docena de esclavos negros, para aliviar a los indios condenados a trabajar en las minas. Este hombre vivió lo bastante para arrepentirse de su intervención.

El fracaso del feminismo | Kay Ebeling

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«NUEVA YORK (Newsweek).- Días pasados tuve la cita con un muchacho más corta de mi vida. Un yuppie, importante funcionario de un banco, me sometió a un test de 50 minutos y luego se fue.

Cuando se inició el encuentro suspiró, arrojó su abultada agenda sobre la mesa y comenzó a interrogarme mientras observaba mis reacciones como si fuera una entrevista de trabajo. Después volvió a suspirar y se fue a su siguiente cita. Había concedido a la relación menos de una hora para resolver si había posibilidades de romance.

Viernes Santo – Khalil Gibran

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Kahlil Gibran
Kahlil Gibran

Obras Kahlil Gibran«Hoy, y en cada Viernes Santo, el hombre despierta de su profundo sueño y se pone de pie ante las sombras de las edades, y, con los ojos llenos de lágrimas mira hacia el Gólgota contemplando a Jesús el Nazareno clavado en su cruz… Pero cuando el sol se pone y anochece, vuelve a ponerse de rodillas para adorar a sus ídolos cotidianos, levantados en todos los rincones de su vida.

Siliconas | Dra. María Alejandra Filiberti

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“Señor Director:

Mi nombre es María Alejandra Filiberti, tengo 35 años y soy médica anestesióloga. Esta historia comienza hace casi 20 años, cuando me resigné a que mi pubertad terminara sin que mis senos crecieran. Desde ese momento consideré que algún día, cuando pudiera, aumentaría su volumen con las, hasta ese momento conocidas como solución milagrosa e inofensiva, prótesis de siliconas. Por fin el 15 de octubre de 1988, cuando tenía 23 y estaba a punto de recibirme de médica, llegó el ansiado momento. ¡Qué alegría indescriptible salir del quirófano! Sin conocer los riesgos a los que me empezaba a exponer y sin imaginar los calvarios que me esperaban, me contemplaba frente al espejo extasiada, feliz, ignorante…