Escritos y lecturas

Dulcificar la operación de pagar – Alice Hughes – New York Post – Selecciones del Reader’s Digest

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Dulcificar la operación de pagar - Alice Hughes - New York Post - Selecciones del Reader's Digest

«La confitería Sherry de Nueva York endulza la goma de los sobres que acompaña a las cuentas mensuales.

Creencias que percibimos como intuición – Jiddu Krishnamurti – Obras completas

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Jiddu Krishnamurti - Obras Completas III

Jiddu Krishnamurti
Jiddu Krishnamurti

“Muchos de nosotros tenemos creencias muy fuertes que percibimos como si fueran el resultado de la intuición; pero no es así. Estas creencias son el resultado de esperanzas, anhelos y temores secretos; ellas nos guían inconscientemente, nos fuerzan a emprender ciertas actividades, y toda experiencia es traducida de acuerdo con nuestras creencias y nuestros ideales.

Denigrar a los que amamos – Gustave Flaubert – Madame Bovary

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Madame Bovary

Gustave Flaubert
Gustave Flaubert

“[…] denigrar a los que amamos, siempre nos separa algo de ellos”.

Gustave Flaubert
Madame Bovary

A menudo se unían a los normandos los siervos – E. A. Kosminsky – Historia de la Edad Media

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A menudo se unían a los normandos los siervos - E. A. Kosminsky - Historia de la Edad Media
E. A. Kosminsky

A menudo se unían a los normandos los siervos - E. A. Kosminsky - Historia de la Edad Media“A menudo se unían a los normandos los siervos de la gleba, llegados a un estado de desesperación por causa de la opresión de sus señores. Según la leyenda, el más temible de los vikings, Hastings, era un campesino de la Francia meridional. Lo repentino de los ataques normandos, su valor y presencia de ánimo les traían la victoria por doquier. Cuando no les era posible conquistar algo por la fuerza, recurrían a la astucia.

Letanías a Jesús | Almafuerte

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Almafuerte
Almafuerte

Jesús de Galilea
para mí no eres Dios;
eres sólo una idea
de la que marcho en pos.

No me humillo ni ruego
a tus plantas, Jesús;
llego a ti como un ciego
que va en busca de luz.

Los lobos | Evaristo Carriego

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Evaristo Carriego
Evaristo Carriego

Una noche de invierno, tan cruda
que se fue del portal la Miseria,
y en sus camas de los hospitales
lloraron al hijo las madres enfermas,
con el frío del Mal en el alma
y el ardor del ajenjo en las venas,
tras un hosco silencio de angustias,
un pobre borracho cantó en la taberna:
-Compañero: no salgas, presiento
algo raro y hostil en la acera.
…La invadieron aullando los lobos…
Asómate, hermano, ¡La calle está llena!

El costo social de la soledad y la insatisfacción – Marguerite Yourcenar – Matthieu Galey – Con los ojos abiertos

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Marguerite Yourcenar
Marguerite Yourcenar

«La aventura del pastor Jones, por ejemplo, muestra hasta qué punto es frágil una sociedad como la nuestra, por el hecho de que los individuos aislados, espantados por los peligros que ven aparecer, se refugian en una suerte de catacumbas, cuando no es en una orgía de muerte, como en el caso de los acólitos de ese hombre. No se conocen bien los hechos en la historia de Jones, pero sus discípulos debieron ver en la muerte un remedio a su insatisfacción, lo cual, en el fondo, no sorprende. La gente debe elevarse siempre por encima de las circunstancias, o caer, en la droga, el alcohol o las sectas de alucinados».

Marguerite Yourcenar

 

Con los ojos abiertos

Matthieu Galey

Matthieu Galey
Con los ojos abiertos

Iletrados emocionales – Jean Philippe Faure – Educar sin castigos ni recompensas

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Educar sin castigos ni recompensas

Jean Philippe Faure
Jean Philippe Faure

«Como miles de otros niños, aprendí a olvidar la relación conmigo mismo. Aprendí a renegar de mi propio sentir, para dar fe a las creencias de los adultos. Aprendí a negar mis emociones a fuerza de actos de voluntad y acumular tensiones en secreto. Aprendí a consagrarles a mis pensamientos la parte esencial de mi tiempo y algunos minutos a mi cuerpo, a modo de limosna, para hacerlo callar cuando gritaba de hambre. Esta obra de destrucción, de separación, de represión se llama “educación”.

Placeres efímeros y vanos – Herman Hesse – Siddhartha

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Siddhartha

Hermann Hesse
Hermann Hesse

«Largo rato habló Siddhartha del sublime y venerado Buda, cuando Kamala, le dijo entre suspiros: “Acaso un día yo también siga a este Buda. Le obsequiaré mi jardín e iré a buscar un refugio en su doctrina”. Pero en seguida lo provocó al juego del amor, abrazándolo con ansias tristes, llenas de mordiscos y de lágrimas, como si hubiera querido saborear hasta la última gota este placer efímero y vano. Jamás Siddhartha penetró de manera tan extrañamente nítida hasta qué punto la voluptuosidad está emparentada con la muerte».

Herman Hesse
Siddhartha

La gente que uno ve – Adolfo Bioy Casares – Fernando Sorrentino – Siete conversaciones con Adolfo Bioy Casares

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Adolfo Bioy Casares
Adolfo Bioy Casares

“Y el año 45 fue un año notable, un año terrible, el año del 17 de Octubre. Fue un año terrible porque, antes de eso, cuando fue la Marcha de la Libertad, bueno, parecía el triunfo de nosotros. Fue una cosa espectacular, porque todo el mundo estaba en contra del peronismo, de la dictadura… No sé cómo se fue dando vuelta esa situación… […]

Y hay otra cosa: que el peronismo no se notaba. Quiero decir: el peronismo estaba seguramente en las fábricas , en otros lugares… No se notaba entre los escritores, entre la gente que uno veía…”.

Adolfo Bioy Casares

 

Siete conversaciones con Adolfo Bioy CasaresFernando SorrentinoFernando Sorrentino
Siete conversaciones con Adolfo Bioy Casares