Escritos y lecturas

Haber sido muchas otras cosas – Adolfo Bioy Casares – Borges

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Haber sido muchas otras cosas - Adolfo Bioy Casares - Borges

Haber sido muchas otras cosas - Adolfo Bioy Casares - Borges
Adolfo Bioy Casares

«[….] cada cual tiene que hacer su aprendizaje como puede; no se llega a lo que uno es —sea esto lo que sea— sin haber sido muchas otras cosas: sin haber sido soberbio, fatuo, ni haber cometido todos los errores»

Adolfo Bioy Casares
Borges

Auto veloz [Fast car] – Tracy Chapman

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Tracy Chapman
Tracy Chapman

Tú tienes un auto veloz
Yo quiero un pasaje a cualquier parte
Tal vez podamos hacer un trato
Tal vez juntos podamos ir a alguna parte

Cualquier lugar es mejor
Comenzando desde cero no tengo nada para perder
Tal vez hagamos algo
Pero en cuanto a mí no tengo nada para probar

La primera baja en toda guerra – Boake Carter – Selecciones del Reader’s Digest

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La primera baja en toda guerra - Boake Carter - Selecciones del Reader's Digest

La primera baja en toda guerra - Boake Carter - Selecciones del Reader's Digest
Boake Carter

«La primera baja en toda guerra es la verdad»

Boake Carter
Selecciones del Reader’s Digest Nº 18, 1942

English version from Internet

Sabiduría e imprecisión – Pablo De Santis – El enigma de París

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El enigma de París

Pablo De Santis
Pablo De Santis

“[…] nada se parece tanto a la sabiduría como la imprecisión”.

Pablo De Santis
El enigma de París

¿Habrá otro más pobre y triste que yo? – Pedro Calderón de la Barca – La vida es sueño

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Pedro Calderón de la Barca
Pedro Calderón de la Barca

“Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.

Hambre y sed de simple bondad – Henri-Frédéric Amiel – Diario íntimo

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Hambre y sed de simple bondad - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo
Henri Frédéric Amiel

Hambre y sed de simple bondad - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo

«Tengo hambre y sed de simple bondad, porque ahora, la burla, la sospecha, la maledicencia, la envidia, la amargura, los juicios temerarios y la malicia corrosiva, usurpan un lugar creciente,

Denigrar a los que amamos – Gustave Flaubert – Madame Bovary

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Madame Bovary

Gustave Flaubert
Gustave Flaubert

“[…] denigrar a los que amamos, siempre nos separa algo de ellos”.

Gustave Flaubert
Madame Bovary

Defendiendo valores cómodamente – Orson Welles – Henry Jaglom – Mis almuerzos con Orson Welles

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Orson Welles
Orson Welles

Cuando estuve en Francia e Italia justo después de la guerra, yo compartía esa recta mentalidad antifascista que aquí, en la seguridad de Estados Unidos, teníamos todos. No quería saber nada de nadie que, aunque nunca hubiera sido exactamente un colaboracionista, no hubiera luchado contra los nazis. Era demasiado quisquilloso. Pero luego, a medida que fui conociendo lo que había sido Europa durante la ocupación, y la comparaba con Estados Unidos, me volví menos puritano. Porque es muy distinto tener que defender tu vida y la de tus hijos que tener que defender tu piscina y tu contrato con la Metro”.

Orson Welles

Mis almuerzos con Orson Welles

Henry Jaglom

Henry Jaglom
Mis almuerzos con Orson Welles

Monumentos a la codicia – Orson Welles – Henry Jaglom – Mis almuerzos con Orson Welles

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Monumentos a la codicia - Orson Welles
Orson Welles

Los arquitectos han conseguido efectos teatrales maravillosos con esos rascacielos de fachada de cristal, pero cuando te enteras de que están erigidos sobre una falla volcánica y de su altísimo consumo energético, y de que no puedes ni abrir la ventana en primavera, de que te podrías quedar encerrado en ellos sin calefacción, ni aire acondicionado, ni nada de nada, comprendes que están mal construidos.

Doctrinas y palabras – Herman Hesse – Siddhartha

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Hermann Hesse
Hermann Hesse

«Govinda dijo entonces: -¡Oh Siddhartha!, me parece que la chanza sigue gustándote. Que no hayas seguido maestro alguno, lo creo y lo sé. ¿Pero no has hallado, no diré una doctrina, sino ciertas ideas, ciertos conocimientos, que te pertenezcan cabalmente y con arreglo a los cuales orientas tu vida? Si te fuera posible hablarme de estas cosas, harías mi felicidad.

Siddhartha-Sí. A veces vinieron a mí, pensamientos, conocimientos. Por una hora o un día, los efectos del saber agitáronse en mi alma como la vida en el corazón. Ciertamente se trataba de ideas, mas harto difícil me sería comunicártelas. Escucha, mi buen Govinda, uno de los pensamientos míos: la sabiduría no se transmite. La ciencia que el sabio intenta comunicar suena siempre a locura.

-¿Quieres reírte de mí? –preguntó Govinda.