Escritos y lecturas

Una de las formas del mal – Marguerite Yourcenar – Cartas a sus amigos

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Una de las formas del mal - Marguerite Yourcenar - Cartas a sus amigos
Marguerite Yourcenar

Una de las formas del mal - Marguerite Yourcenar - Cartas a sus amigos

«Nunca se proclamará bastante que la explotación ili­mitada del animal por el hombre, el libre ejercicio de la bru­talidad de éste, de su sadismo o (lo que es acaso peor todavía) de su obtusa indiferencia hacia esos seres, 

Seguridad y comodidad psicológicas – Jiddu Krishnamurti – Obras completas

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Seguridad y comodidad psicológicas - Jiddu Krishnamurti - Obras completas

Seguridad y comodidad psicológicas - Jiddu Krishnamurti - Obras completas
Jiddu Krishnamurti

«Si para nuestra felicidad dependemos de otro, de la sociedad o del medio, éstos se vuelven esenciales para nosotros; nos aferramos a ellos y nos oponemos violentamente a cualquier cambio, porque dependemos de ellos para nuestra seguridad y comodidad psicológicas.

La necesidad de poseer a una persona – Marcel Proust – En busca del tiempo perdido – Por el camino de Swann

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En busca del tiempo perdido I

Marcel Proust
Marcel Proust

“De todas las maneras de producirse el amor y de todos los agentes de diseminación de ese mal sagrado uno de los más eficaces es ese gran torbellino de agitación que nos arrastra en ciertas ocasiones. La suerte está echada, y el ser que por entonces goza de nuestra simpatía, se convertirá en el ser amado. Ni siquiera es menester que nos guste tanto o más que otros.

Libertad de palabra – Edmund B. Chaffee – Selecciones del Reader’s Digest

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Libertad de palabra - Edmund B. Chaffee - Selecciones del Reader's Digest

Libertad de palabra - Edmund B. Chaffee - Selecciones del Reader's Digest
Edmund B. Chaffee

«Los más de nosotros somos partidarios de la libertad de palabra únicamente cuando

La ira de Dios – George Santayana – Letters – Adolfo Bioy Casares – De jardines ajenos

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George Santayana
George Santayana

«Una de las principales dificultades para ver en el terremoto de Lisboa (1755) la ira de Dios: la mayoría de las iglesias de Lisboa quedaron destruidas; el Barrio Alto, donde estaban los prostíbulos, resultó indemne.

Santayana,
Letters
«.

 

Adolfo Bioy CasaresDe jardines ajenosAdolfo Bioy Casares
De jardines ajenos

La felicidad perdida – Milton – El paraíso perdido

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El paraíso perdido
El paraíso perdido
Milton
Milton

“La potestad suprema lo arrojó de cabeza, envuelto en llamas, desde la bóveda etérea; repugnante y ardiendo, cayó en el abismo sin fondo de la perdición, para permanecer allí cargado de cadenas de diamantes, en el fuego que castiga; él, que había osado desafiar las armas del Todopoderoso, permaneció tendido y revolcándose en el abismo ardiente, juntamente con su banda infernal, nueve veces el espacio de tiempo que miden el día y la noche entre los mortales, conservando, empero, su inmortalidad. Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo lo atormentaba sin tregua”.

Milton
El paraíso perdido

Hambre y sed de simple bondad – Henri-Frédéric Amiel – Diario íntimo

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Hambre y sed de simple bondad - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo
Henri Frédéric Amiel

Hambre y sed de simple bondad - Henri-Frédéric Amiel - Diario íntimo

«Tengo hambre y sed de simple bondad, porque ahora, la burla, la sospecha, la maledicencia, la envidia, la amargura, los juicios temerarios y la malicia corrosiva, usurpan un lugar creciente,

Oleadas de extinción – Yuval Noah Harari – De animales a dioses

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Enfermedades infecciosas - Yuval Noah Harari - De animales a dioses

Enfermedades infecciosas - Yuval Noah Harari - De animales a dioses
Yuval Noah Harari

«La primera oleada de extinción, que acompañó a la expansión de los cazadores-recolectores, fue seguida por la segunda oleada de extinción, que acompañó la expansión de los agricultores, y nos proporciona una importante perspectiva sobre la tercera oleada de extinción, que la actividad industrial está causando en la actualidad.

Incesantemente tratando de comprender – Gandhi – La base moral del vegetarismo

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Incesantemente tratando de comprender - Gandhi - La base moral del vegetarismo
Gandhi

Incesantemente tratando de comprender - Gandhi - La base moral del vegetarismo“Me siento dolorosamente consciente del hecho de que mi deseo de continuar mi vida dentro del cuerpo me complica en un constante Himsa [1]. Es por ello que me estoy haciendo cada vez más indiferente a este cuerpo físico mío.

Mi dibujo número 1 era así – Antoine de Saint-Exupéry – El principito

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Antoine de Saint-Exupéry
Antoine de Saint-Exupéry

«Mi dibujo número 1. Era así:

Boa

Mostré mi obra maestra a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les asustaba.

Me contestaron: “¿Por qué habrá de asustar un sombrero?”

Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digería un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones. Mi dibujo número 2 era así:

Elefante